El padre Alberto Linero después de cumplir 33 años vinculado a la comunidad eclesial, sirviendo como sacerdote, le envió una carta al padre general de la comunidad eudista, de la cual hace parte, en la que le solicitó que dispense de sus promesas sacerdotales.

Según Linero “He vivido los últimos 33 años de mi vida vinculado a la comunidad eclesial, he sido un tipo feliz, que tiene mucho que agradecerle a la congregación de los padres eudistas. He sido pleno, pero hoy he entendido que quiero vivir otras cosas en mi vida personal”

Al parecer este sacerdote tomó la decisión de retirarse y dejar estos hábitos ya que se sentía solo y veía que ese ya no era su camino. “Me mamé de cosas mías, de soledades, de cosas que no entiendo”manifestó. Sin embargo, añadió que aunque deja la iglesia, seguirá siendo un católico feliz, dedicado a su trabajo.