Carlos Montoya

La historia comienza un 17 de diciembre de 1936, en un pueblito que se llamó la Aguada, cercano al municipio de Moreno que actualmente se conoce como Paz de Ariporo Casanare. Carlos Norberto Montoya Fernández, un llanero de pura cepa, quien vivió parte de su niñez en un ranchito con su familia; segundo de 6 hermanos, trabajaba y estudiaba cosa que en esa época era normal entre las familias llaneras. Se vivía un ambiente de tensión y miedo debido a la ferviente discordia entre los liberales y conservadores, sin embargo, eso no detenía las labores cotidianas de su familia hasta el 9 de abril de 1948, famoso día de la muerte del abogado, político y candidato a la presidencia Jorge Eliécer Gaitán, hecho que partió en dos la historia política y que daría inicio a la guerra más sangrienta y violenta en el país.

  • Ese día se armaron las guerrillas llaneras, en mi pueblo, mataron a 17 policías, estábamos en peligro de que nos fusilaran a mí y a mí familia y por eso nos tocó salir junto con otras dos familias y vivir en el monte-.

Guadalupe Salcedo, fue el comandante de las famosas guerrillas llaneras, que surgieron principalmente para defenderse de los ataques y abusos de los conservadores, quienes luego de ese día arremetieron contra el pueblito La Aguada, expulsando gran parte de la población, entre esas la familia de Carlos.

  • Ya en el monte mi papa con los otros señores que venían con nosotros, construyeron una choza de 3 pisos, cada familia vivió en un piso aproximadamente durante 3 meses-

Después de un tiempo, vieron la posibilidad de regresar al pueblo y recuperar sus casas, pero la guerrilla había quemado el pueblo completamente, razón por la cual su familia se vio obligada a conseguir casa en un caserío que se llama Caño Chiquito cerca de paz de Ariporo Casanare. Allí su padre encontró empleo vendiendo ganado, viajaba mucho, desde Paz de Ariporo hasta Villavicencio, pero un día desafortunado, lo capturan y es preso por razones injustificadas, desde la cárcel, manda a traer a su familia para que vivan en Villavicencio.

 Las condiciones de vida cambiaron, pasaron de tener un ranchito pequeño y algo de estabilidad a ser una de las tantas familias desplazadas del país, sin recursos para poder solventar las necesidades básicas. Sin embargo, duraron poco tiempo en la ciudad de Villavicencio, debido a que no tenían a ningún familiar del cual recargarse mientras adquirían estabilidad, así que decidieron viajar hasta la ciudad de Bogotá, donde tenían posibilidad de quedarse por un tiempo viviendo con un familiar que los recibió y les dio posada por un buen tiempo, mientras ellos lograban tener al menos algo de estabilidad económica y poder valerse por si mismos.

  • Después, por necesidad, nos fuimos a vivir a Bogotá donde un familiar, mi mama hacia panes, cucas, galletas y yo las vendía en la calle, en los semáforos del centro de Bogotá, parques y así-

Y así pasaron varios años donde las oportunidades se veían limitadas y no había un panorama alentador para Carlos y su familia, hasta que, en 1953, un sacerdote que era un familiar le consiguió una beca para que pudiera estudiar en el municipio de Ibagué, allí se realizó como agrónomo. Graduado vuelve a Villavicencio con su familia donde consigue un contrato en el SENA desempeñando el cargo de jefe de programa y profesor de manejo de maquinaria agrícola.

  • Nunca me molestó trabajar, mi pasión era enseñar, entonces me iba bien haciendo lo que hacía, trabaje como burro toda mi vida, me toco un poquito duro, pero gracias a Dios conseguí ese trabajo y logré pensionarme con el SENA,

En 1966 se casa con su actual esposa Aura María Giraldo de Montoya, con quien tuvo dos hijas Sandra Lucila Montoya Giraldo y Mabel Rocío Montoya Giraldo. Se radicó permanentemente en la ciudad de Villavicencio, en su casa donde vive una vejez tranquila, con las cicatrices de vida que el tiempo se encargó de curarle.

  • Y pues sí, vivo tranquilo, con mi esposa, rodeado de mis hijas, nietos y bisnietos, vivo una vida feliz-